Mi viaje al Líbano
Ξ Septiembre 13th, 2008 | → 4 comentarios | ∇ Otros países de Oriente Medio, Viajes |
Hace más de una semana que he vuelto del Líbano y tengo mucho que contar. La verdad es que es un país fascinante, que siendo minúsculo encierra una extrema complejidad religiosa, étnica y política.
Hay cristianos de muchístimas clases (católicos apostólicos romanos, católicos maronitas, ortodoxos, , armenios, protestantes…) drusos, una secta muy rara que cree en la reencarnación, chiítas, sunitas. Un auténtico cócktail étnico-religioso que ha provocado una guerra civil que duró 15 años y acabó en 1990. Además su proximidad con Israel también le ha supuesto varios conflictos violentos, el último hace dos años, cuando Israel bombardeó el sur del Líbano.
Me podría seguir extendiendo hablando del país, pero si tenéis curiosidad ahí está Wikipedia, que lo explica mejor que yo, jeje. Hoy voy a abusar un poco de las fotos que saqué, que me ayudarán a hilar el relato del viaje.
Viniendo de Riad, no deja uno de sorprenderse cuando me encontré en Beirut con varias despedidas de soltera por la calle, especialmente siendo Ramadán. (foto abajo).
Luego, las chicas entraron al bar donde yo estaba y se pusieron a bailar sobre las mesas. En Ramadán, ¡haram, haram! Cuantos latigazos recibirían de estar en Arabia. La verdad es que me vinieron bien unos días en un lugar así, iba a decir civilizado, pero creo que tengo que estudiar el tema de esa palabrita más profundamente pues es terreno muy resbaladizo. De todas formas es lo que viene a la cabeza, que es un país más civilizado que Arabia Saudí, aunque no sepa expresar muy bien que quiero decir con eso.
La siguiente foto responde al centro de Beirut, que está salpicado con ruinas romanas y griegas. Además Beirut fue origen de los fenicios, lo que encaja muy bien con la picardía comercial que tienen todos los libaneses, sea cual sea su grupo religioso.
La sangre fenicia la comprobé muy directamente: yo, que estaba acostumbrado a negociar fácilmente el precio con los taxistas de Riad, me tuve que emplear a fondo con los de Beirut para conseguir un precio medio razonable. Si les dejo, me cobran 50 dólares por 15 minutos de carrera desde el aeropuerto, y además me proponía el precio todo serio: “it’s the legal price, ask the police!” sí, claro, voy a preguntar al policía que seguro que es tu amigo, porque si no, no me lo dirías. Al final lo conseguí por 20 dólares, que me dijeron después que es lo que se paga.
De todas, formas a pesar de lo que he dicho al principio, me dio la impresión (superficial claro, porque estuve cuatro días) de que los libaneses conviven bastante bien entre ellos, al menos en Beirut y en este momento. Cuando les preguntaba de que grupo eran (para intentar sacar características de cada grupo) la mayoría me contestaba con un “Soy líbanés“, aunque luego acababa sonsacándoles.
Conocí a una maronita, a un sunita, a un católico y a una ortodoxa griega, y la verdad a todos les gustaban las mismas cosas, tenían amigos de todos lados y eran bien parecidos… Obviamente debe de haber tensiones y problemas; además la gente que conocí no son seguramente del todo representativos.
Beirut es una ciudad moderna en plena ebullición urbanística, que se parece más a Europa que a otros países de Oriente Medio como Arabia Saudí. A pesar de que casi todos los días hay cortes de luz, no da la sensanción casi en ningún momento de encontrarte en un país de posguerra, salvo por algunos edificios que no sabes bien si están a medio construir, a medio destruir o en reconstrucción.
El centro de Beirut, que es una ciudad muy cara por cierto, está protegido con soldados que conviven con la gente tranquilamente como se aprecia en la fotografía en la Place de l’Etoile. En el rato que estuve ahí se animaron hasta a dar de comer a las palomas, con las familias que había.
Como veis en la foto que sigue, la gente viste (y piensa) muy a la occidental. La verdad es que Líbano se parece mucho más a Francia que a Arabia Saudí y se nota el patrimonio cultural que fueron dejando todas las culturas que llegaron a sus orillas, incluida la francesa. La región donde se encuentra Riad no fue jamás colonizada. ¿Podrá ser la colonización algo bueno después de todo?

Además el Líbano es también un microcosmos geográfico, lo mismo te vas a esquiar, que a la playa. Además tienen una de las grutas más impresionantes del mundo, Jaita Grotto, que además pude visitar, muy recomendable. Con un paraje totalmente mediterráneo, posee paisajes muy bellos aun no sobre explotados, sobre todo en el interior. En la costa ya están descubriendo la cara oscura del turismo, como en España.
La siguiente foto es una furgoneta VW que andaba por Beirut y me hizo gracia. La foto está un poco retocada y me gusta bastante.
Para acabar con una nota positiva, os pongo esta foto de Byblos, una de las pocas ciudades fuera de Beirut que visité.

Byblos, ciudad habitada ininterrupidamente durante 7.000 años
Si os habéis quedado con ganas de ver todas las fotos (y en grande), podéis hacerlo aquí. Y si queréis ver un vídeo sobre el Líbano de una española (con un blog muy bueno de Oriente Medio) que también acaba de estar en Beirut, podéis verlo aquí.





on Septiembre 14th, 2008 at 11:57
Carlos, los maronitas son católicos:
http://es.wikipedia.org/wiki/Maronita
on Septiembre 14th, 2008 at 12:52
Sí, gracias por el comentario. Aunque no son católicos como los españoles y van bastante por su cuenta sí que reconocen al papa de Roma.
Ya está corregido en el texto.
on Septiembre 14th, 2008 at 14:14
Hola Carlos,
Buena crónica y bonitas fotos también… ¿sabes que creo que yo también me choqué con la misma despedida de soltera? Ya salam!!!Un saludo
on Septiembre 14th, 2008 at 19:52
Por mi parte, te animo a que abuses todo lo que puedas de tus fotos cuando cuentes las crónicas de los viajes. Para alguien como yo que tiene una muy alejada idea de lo que es aquello me ayuda mucho a entenderlo todo.