Fotografiando en Riad

Ξ Agosto 6th, 2008 | → 4 comentarios | ∇ Arabia Saudí |

No es que Riad sea el paraíso de los fotógrafos pero, cuando hace dos días mi amiga Vilma me propuso pasar algunas horas de la tarde haciendo fotos, no dudé. Vilma trabaja en un estudio de fotografía donde todas las trabajadoras y clientas son mujeres. Cuando hay que hacer una foto familiar con hombres, se desplazan a casa de ellos.

En la conservadora región del Najd, donde está Riad, no hay mucha cultura visual ni fotográfica. Las cámaras llegaron hace poco tiempo y la cultura no se ha ajustado a ellas. Acostumbrados a resguardar a las chicas casaderas de cualquier mirada ajena, son muchos los padres cuando no ellas mismas quienes no se dejan fotografíar bajo ningún concepto.

Incluso cuando están veladas o quizá especialmente cuando lo están, las mujeres saudíes son totalmente contrarias a que les saquen fotos, lo que se suele asociar con el libertinaje y conlleva una incorrección social, que a nosotros nos cuesta comprender.

De todas formas todo está cambiando -poco a poco, como todo en este país- y la cultura fotográfica va ocupando el hueco que le corresponde en las sociedades modernas, con la influencia del exterior y el fácil acceso a cámaras digitales.

Podéis ver el resultado fotográfico de nuestro paseo en éstas fotografías.

Vilma le pidió a una mujer que nos sacara una foto -a mí no se permitiría hablar con ella- y después de consultarlo con sus amigas nos dijo con un gesto que no. Afortunadamente los hombres no tienen ningún problema dejándose sacar fotos o haciéndolas ellos mismos, así que puedo presentaros la siguiente foto:

Vilma y Carlos de fotógrafos en Riad

Vilma y Carlos de fotógrafos en Riad

 

Amanecer en Ras Al Hadd

Ξ Agosto 5th, 2008 | → 2 comentarios | ∇ Viajes |


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A petición de mi amiga Montse, que está en Bruselas, publico un amanecer. Obviamente todos hemos visto más crepúsculos que albas… ¿Creéis que son más hermosos como dice Montse?

Lo que parece claro es que los amaneceres son acompañados de más luz que los atardeceres y no entiendo bien por qué, si al fin y al cabo es lo mismo.

Esta foto la saqué cuando fuimos a ver las tortugas salir del agua y había que madrugar. Podéis ver más fotos con tortugas incluidas en la entrada que publiqué hace unos días (más abajo).

 

Atardecer en Mascate

Ξ Agosto 3rd, 2008 | → 3 comentarios | ∇ Viajes |

Apenas me di cuenta de que el sol se me escapaba por segundos, saqué la cámara sin tiempo a que se ‘aclimatara’ al bochorno de este país; me explico:

No es que hubiera niebla sino que al sacar la cámara de mi bolsa, el calor hizo que la humedad del ambiente se condensara en el objetivo, dejando esta extraña atmósfera impresionista que en realidad no corresponde con la capital de Omán. Me recordó a los cuadros del pintor William Turner.

De todas formas me gusta la foto.  ¿Qué opináis?

Si tenéis curiosidad por ver más fotos de Omán, las tengo todas aquí.

Y aquí un cuadro de William Turner:

El temerario remolcado a dique seco, (1839).

 

Tortugas marinas en Ras Al Hadd

Ξ Agosto 1st, 2008 | → 1 Comments | ∇ Viajes |

Uno de los lugares más importantes del mundo para las tortugas marinas son las playas de Ras Al Hadd en Omán.

Tuve mucha suerte al unirme con Susan, una canadiense radicada en Mascate y Angie, su amiga. Nada más llegar a Omán me llevaron a varios wadis (ver entrada anterior) y a ver las tortugas desovar en la playa.

Una pareja de españoles que da la vuelta al mundo mochila al hombro, describió tanto los wadis de los que os hablo como las tortugas como de lo mejor de su viaje cuando ya llevaban año y medio. Y yo resulta que veo ambas cosas en mis primeros dos días en Omán… Precisamente Susan fue también quien les enseñó ambas cosas a David y María, que así se llaman. Tienen un blog muy interesante; os invito a leer su extensa entrada sobre Omán.

Compramos por un euro la entrada para ver a las tortugas en la playa de Ras Al Hadd. Esperamos hasta las nueve de la noche. Entonces el guía nos dio una pequeña charla en un inglés macarrónico, aderezado de párrafos en árabe. Nos advirtió de una larga lista de cosas que no se deben hacer: no acercarse, no hacer ruido, no tocar a la tortuga… pero al final nada se cumplía y la gente se arremolinaba para poner la palma de la mano sobre el caparazón de la pobre tortuga, que debía andar algo desconcertada y cegada por la luz.

En esta foto se puede ver cómo el guía alumbra a la tortuga; esperemos que no se deslumbre.

La foto siguiente en cambio fue hecha a las 05:30AM, después de dormir en el coche de Susan un rato (no quisimos pagar un hotel). Con algo de sueño pero con más ganas de ver más tortugas de forma más directa y con menos gente, nos encontramos con unas cuentas que salían o volvían del mar.

Al fondo el sol del amanecer alumbra el cielo, y marca la hora a las tortugas de volver al mar una vez han terminado de poner y enterrar sus huevos.

Unos meses más tarde llegará la temporada en la que los huevos eclosionarán y zorros y pájaros se darán un atracón a base de pequeñas tortuguitas. Las que lleguen al mar deberán enfrentarse también a los predadores marinos. Al final son una o dos de cada mil las que llegan a la edad adulta, según nos contó el guía. ¿Una selección natural basada en la suerte?

 

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