Alemania y la basura

Ξ Mayo 2nd, 2006 | → 6 comentarios | ∇ Alemania, Artículos |

Contendor de Vídreo, envases, papel y “otros” en una estación 

Alemania y la basura mantienen un extraña relación a medio camino entre el idilio y el fanatismo. Alemania, que es un país donde poca tierra queda ya sin llenar de casas y ferrocarril, quiere ser el país más ecológico del mundo. La tecnología punta de las energías solar y eólica vienen de este país, donde se puede encontrar sin dificultad un parquímetro funcionando con un panel solar o yerba creciendo en los tejados (para climatizar la casa naturalmente).

Pero volvamos al punto de origen: la basura. Los alemanes la reciclan y la clasifican en vídrio, papel, orgánica y metal, plástico, etc. El Vídrio a su vez, se clasifica en verde, marrón y transparente. Los alemanes sacan el tipo de basura metal-plástico cada martes a la calle en una bolsa reglamentariametne transparente (para que se vea que has sido obediente). Luego hay una categoría extra “para todo lo demás” restmüll se llama que viene a ser basura normal y corriente.

La basura orgánica se saca a un depósito de compost al jardín si se tiene. El papel y el vídrio hay que llevarlos a un contenedor especial que hay a 100-200 metros de casa.

En algunos lugares hay contendores de basura literalmente enjaulados. Cuando le pregunté a Anne el porqué me explicó que en algunos lugares unos pagan más por la basura, ya que producen más, pero no quieren que los demás echen basura a sus contenedores grandes y caros: por eso los enjaulan.

Adicionalmente hablaré de la Pfand. La Pfand es como llaman los alemanes al depósito que se al comprar una botella de plástico o cristal sea en un bar o en un supermecado. Es el mismo concepto que el euro que se pone en el carrito de la compra para asegurarse de que lo devuelves a su sitio. En cualquier bar es de lo más normal que tengas que pagar 1 euro ó 50 cts. sobre el precio que se te devolverán cuando entregues tu botella en la barra.¡Si no estás avispado y dejas tu botella de cerveza sin vigilancia puedes quedarte sin ella! o si estás muy avispado puedes sacarte unos euros a costa de los borrachos que olvidaron su botella en una esquina. En cualquier caso el objetivo se cumple: todas las botellas vuelven religiosamente a su lugar de origen ahorrando tiempo y esfuerzo a los camareros.

Otro post sobre el tema
por si aún tenéis curiosidad en el Blog de Ceci Núnez, que incluye más comentarios sobre las costumbres alemanas.